Las paletas ecológicas

Comen smog y ahorran energía

En busca de un futuro más sostenible, las ciudades de cemento gris se van poblando poco a poco de edificios selváticos, caracterizados por fachadas oxigenadas por «cascadas vegetales» o por pinturas especiales capaces de limpiar el aire y habitados por eco-comunidades que buscan el ahorro compartido. Soluciones que todos podemos adoptar ya. Veamos cómo.

Desde hace algunos años se está produciendo una verdadera revolución verde en nuestras ciudades, nacida de la conciencia de que para los barrios asfixiados por el smog y el cemento y la energía bulímica, no puede haber un gran futuro. Consideraciones que han llevado a la necesidad de reurbanizar la metrópoli mediante proyectos ecológicos destinados a «oxigenar» el aire y el consumo de energía.

Fuente: https://www.tarifeando.com/animes-parecidos-a-fairy-tail/

3 intervenciones principales.

1. El proyecto de reforestación urbana

Se centra en la arquitectura de la selva para devolver a los ciudadanos un hábitat sostenible donde los árboles y los humanos puedan empezar a vivir juntos de nuevo a lo largo del año y no sólo en vacaciones o durante un viaje por la naturaleza. ¿Cómo?

En los edificios existentes, mediante la técnica de «verdor vertical», gracias a la cual cualquier fachada de la calle o del patio puede transformarse en un jardín: en la pared se cultiva de hecho una «cascada» de plantas colgantes enraizadas en una estructura de soporte utilizando los principios de la hidrocultura.

La belleza de la vegetación vertical es que, además de embellecer las paredes con los cambios cromáticos estacionales que dan las plantas, garantiza la protección del edificio contra los agentes atmosféricos, el sombreado, el aislamiento termoacústico, la reducción de las emisiones, la regulación del micro y macroclima y el filtrado del polvo fino contaminante.

En edificios nuevos o diseñados ad hoc, mediante la construcción de edificios forestales pioneros (como el Bosco Verticale en Milán y el complejo «25 Verde» en Turín) que, como pulmones oxigenadores, están diseñados con verdaderas pantallas verdes con importantes funciones microclimáticas compuestas por miles de arbustos y árboles altos que, distribuidos en las elevaciones (balcones y terrazas), actúan como filtros antiesmog y reguladores de la radiación y el microclima.

2. El proyecto «aire limpio»

Consiste en pintar las fachadas con pinturas fotocatalíticas a base de dióxido de titanio, capaces de activar un proceso de purificación del aire, neutralizando el smog. Un sueño hoy transformado en una realidad al alcance de todos, gracias precisamente a las pinturas fotocatalíticas que, bajo la acción de la radiación ultravioleta de la luz solar que incide en las paredes exteriores del edificio, activan un proceso oxidativo que descompone los contaminantes de la atmósfera, purificando el aire.

Esto significa que tan pronto como la pintura golpeada por el sol activa la fotocatálisis, los contaminantes más peligrosos (incluidos el dióxido de nitrógeno, el monóxido de carbono, el benceno, el dióxido de azufre y las partículas atmosféricas PM10) se transforman en compuestos inertes solubles en agua y no contaminantes.

Y algunas pinturas fotocatalíticas también son «autolimpiantes», con la capacidad de mantener el brillo y la limpieza de las superficies pintadas a lo largo del tiempo, evitando así el costoso mantenimiento y repintado.

3. El proyecto europeo de «Tribunales Ecológicos»

Desde hace ocho años, se ha propuesto sensibilizar a las familias de los condominios para que se unan mediante la creación de un «Plan de Acción Compartido» destinado a hacer el consumo más racional y sostenible, adoptando opciones de «economía constructiva» para lograr el máximo bienestar común con el mínimo gasto colectivo.

El objetivo del proyecto es recompensar las mejores prácticas de ahorro aplicadas por las eco-comunidades, capaces de cambiar los hábitos a pequeños pasos, encontrando soluciones virtuosas para alcanzar grandes metas. Por ejemplo, reducir el consumo de energía por lo menos en un 15%, el consumo de agua en un 30% y la producción de residuos en un 15%.

Un caso para todos

la creación de un sistema de eco-calentamiento anual que consiste en 2 bombas de calor que, utilizando el agua subterránea como fuente de energía, calientan, producen agua caliente sanitaria y refrescan los apartamentos, con un ahorro compartido del 50% (y más) para todos los condominios!

¿Está listo para proponer a la próxima asamblea de condóminos transformar su condominio en un edificio de ahorros oxigenados y compartidos?

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